"Vuelvo a chillar su nombre, lo sacudo un poco, pero no responde. Mis
dedos le acarician los labios, para comprobar que no exhala nada de
aliento cálido, por bien que hace un momento jadeaba ostensiblemente.
Pulso la oreja contra su pecho, en el punto donde suelo dejar que repose
mi cabeza, donde se que sentiré las palpitaciones fuertes y constantes
de su corazón.
En vez de esto, encuentro silencio."
En vez de esto, encuentro silencio."

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