Sé que existe mucha gente a la que le importo, pero detrás de
eso, todos tienen una vida. Un mejor amigo, un novio, un confidente… Y yo me he dejado envolver tanto por los
problemas de los demás, que apenas me he atendido a mí misma y he dejado todo
eso muy abandonado.
Tan centrada en la gente que me importa, que hasta hoy no me
he dado cuenta de que en mi vida ha habido gente que se ha ido dejando un hueco
que no sé cómo llenarlo. Tantos cambios me han hecho separarme de mis apoyos de
cada día. Y tampoco he tenido el valor para reconocer que necesito sentirme
importante. Si, suena a engreído. Quizás lo sea, pero tampoco pido tener a
alguien detrás de mí las veinticuatro horas del día. Solo necesito a esa
persona que me envíe cada día un mensaje preguntándome simplemente que tal me
ha ido; o ni siquiera eso, que yo pueda preguntarle qué tal le ha ido el día y
que se alegre realmente de ver mi mensaje.
Personas importantes en mi vida hay muchas, pero son de esas
personas que no es que se olviden de mí, solo que sus vidas les llevan por otro
rumbo. Y aquí estoy yo. La ficha desemparejada del resto. Me siento tan incomprendida
como estúpida al pensar todo esto.
Llevo toda la vida queriendo sostener el mundo de los demás
pero, ¿a quién quiero engañar? He
intentado ser la heroína de todos, cuando realmente lo que necesito es que me
salven de mi misma.
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